De plena temporada, las setas que se han recogido en el bosque se pueden secar en el horno o bien pasándolas por un hilo y colgándolas en un lugar ventilado.
Otra excelente forma de conservación consiste en cortarlas en laminas finas (de unos 3 mm. de grosor) y colocarlas sobre una hoja de papel encima de el radiador.



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