Es el eterno problema de la mantequilla, debes conservarla en el frigorifrico, pero cuando la necesitas esta dura como una piedra.
Para solucionarlo, corta un trozo y colócalo entre dos platos o cuencos bien calientes.
Mientras preparas el desayuno se ira ablandando y podrás untarla inmediatamente en cuanto la sirvas.


0 comentarios:
Publicar un comentario